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NOSOTRAS

Natalia Antón

El concepto que yo tenía de lactancia antes de que mi hijo naciera es muy diferente del que tengo ahora, dos años después. Para mí, la lactancia era simplemente la mejor forma de alimentarlo en sus primeros meses de vida, pero ahora lo entiendo como un vínculo especial entre ambos, necesidad del uno por el otro, ternura, caricias, amor.....y un sin fin de cosas más, que realmente son difíciles de explicar. Creo que la lactancia es algo que hay que vivir para poder entender y sentir.




 

Cutús

Desde que soy madre, he entrado en otra dimensión: la lactancia me ha abierto los ojos a otras realidades antes ocultas para mí. Asistir a un grupo de apoyo como LACTAMOR me da la confianza y la seguridad necesarias para vivir la lactancia de una manera libre y personal, y también, para elaborar un criterio propio respecto a la crianza en general. Amamantar también me curó, y todavía me cura, de la ruptura de vínculo con mi hijo que supusieron la cesárea, la anestesia general y las grietas que me obligaron a destetarlo a los ocho días de vida. No fue fácil, relacté a Olmo con casi tres meses, sin conocer la palabrita, ni siquiera si era posible hacerlo y ahí seguimos casi cuatro años después...





 

Norma

La convicción de que tu hijo puede crecer más sano y feliz si optas por la lactancia materna; los consejos de un buen ginecólogo y una buena matrona del Hospital Comarcal de Jarrio - a la sazón, "Hospital Amigo de los Niños"- y el asesoramiento y la tranquilidad que fueron capaces de transmitirnos las personas que integran LACTAMOR - cuando Pedro, su padre y yo, nos vimos en la disyuntiva de continuar con el amamantamiento u optar por tener que ofrecerle al niño un suplemento de biberón- han sido decisivos para que, casi dos años después, sigamos "disfrutando de la teta" con más ilusión, si cabe, que el primer día.




 
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