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VÍA LACTEA
 

El Origen de la Vía Láctea”, de Jacobo Tintoretto :

Tela en óleo, de Jacobo Tintoretto, titulada “El Origen de la Vía Láctea”, (1577-78). Mide 127,5 x 165 cm y fue adquirida en 1890 para la Galería Nacional de Londres.

El pintor retrata, en colores vehementes, una escena fantástica, donde en primer plano aparece un hombre con un manto, fluctuando entre nubes, coloca un bebé para mamar. La mujer se levanta asustada y gotas de su leche se esparcen por el cielo y van formando estrellas brillantes.

La escena se remite a la mitología griega, lo que da fuerzas múltiples a la obra: de lo absoluto del mito, del realismo de la imagen, de la significación estética, y del interés histórico.

La riqueza del ambiente, la gestualidad silente de los personajes, su título –“la Creación de la Vía Láctea”- comunican que el motivo de la obra es explicar la creación de la galaxia.

De una perfecta perspectiva de segundo plano, y echando mano de la licencia artística, el pintor destaca a Zeus expectante, representado en forma de águila soberbia, de mirada sagaz, con las alas abiertas – como protegiendo la escena – llevando entre sus garras su haz de rayos destructores. Su inquietud es revelada por el movimiento de cabeza a la izquierda, instando a Hermes, mensajero del Olimpo, a colocar soterradamente a su pequeño hijo Hércules, fruto de su amor con la terrenal Alcmena, para mamar del pecho de su esposa y, así volverlo inmortal. Hera despierta asustada, la leche brota de sus senos y crea un camino de estrellas que se denominó Vía Láctea.

La escena retrata el Monte Olimpo, morada de los dioses, concretamente la suntuosa alcoba de Hera, la celosa esposa de Zeus, adornada de querubines y de telas lujosas, símbolo de la vanidad de la diosa. La cama con la fantasía del siglo XVI, en desorden, muestra la riqueza de las sedas y del satén claro de sus sábanas, que contrastan con los colores cálidos de las colchas bordadas. La cortina fluctuando entre las nubes y el dinamismo en las perspectivas de líneas doradas.

Al explicar la creación de la galaxia con salpicaduras de leche materna, lo cual también daría la inmortalidad al pequeño Hércules, confirió a este alimento un mitológico y mágico poder que nos lleva a desvelar que el significado intrínseco y verdadero de la obra es comunicar el valor de la leche materna. Le fue dado, por lo tanto, el sentido de mito que sustituye a lo real por una idea útil, tornándose una verdad inmutable que escapa a cualquier objeción.

Adquirió el sentido mágico que se opone a cualquier tipo de explicación de lo racional. Estas eran las formas que se usaban en la época de la obra, para explicar fenómenos de la vida y de la naturaleza.

El dramatismo de la obra tiene un significado secundario más interrelacionado – la preocupación paterna con el hijo de la relación extramatrimonial. La impotencia de Zeus, es sugerida por la distancia que lo separa del primer plano de la escena. El poder de conferir inmortalidad está lejos de él – en la leche materna y en su mujer, pero él intenta interferir astutamente.

La obra revela como motivo verdadero y significado profundo la leche materna como factor protector contra la mortalidad infantil, prestando veracidad al encantamiento del arte en un tiempo en el que era imposible comprobar, sus efectos inmunológicos.




 
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