|
|
|
 |
 |
 |
 |
LA HISTORIA DE LUISA |
 |
|
|
Inauguramos la sección con una historia muy bonita, recogida y narrada, con mucho cariño, por su nieta Natalia, miembro de nuestra asociación. Natalia cuenta:
Mi abuela se llama Luisa y tiene 76 años, vive en Presno (Castropol); tuvo dos hijas a las que amamantó, a la primera hasta los 2 años aproximadamente y a la segunda hasta los 3 y medio más o menos porque dice que mi madre cogía una banqueta y le decía:"siéntate aquí que quiero teta". Esta debería ser una historia de lactancia pero creo importante profundizar más porque mi abuela y su historia lo merecen.
Mi abuela fue la segunda de ocho hermanos, 7 mujeres y un hombre. Le pregunté a mi abuela si todos mamaron y me dijo:"¡pues claro! no había otra cosa...bueno, a lo mejor había pero no había dinero." La hermana mayor atendía la casa y a mi abuela le tocaron los trabajos de hombre: segar la hierba, ordeñar vacas, limpiar cuadras, tirar madera en el monte, segar el trigo, recoger estrume para los animales, incluso apeonó una casa llevando cestadas de barro en la cabeza, ¡una semana antes de parir! Eso si, apenas fue a la escuela, al poco de empezar, la guerra acabó con las clases, por eso ella siempre se ha considerado poco menos que analfabeta.
Se casó muy joven, con 21 años ella y 19 mi abuelo. Sus dos hijas nacieron en casa y quiso el destino que las tuviera sola, bueno, sola no, estaban ella y el bebé, claro. Me resultan muy interesantes sus partos y seguro que a vosotras también porque son impensables hoy día.
|
|
|
|
|
|
|
|
En su primer parto empezó con dolores al levantarse a ordeñar las vacas a las 8 de la mañana, se volvió a la cama y a las 2 nació su primera hija, había venido una vecina de esas que llamaban "curiosas" para ayudar y le dijo:”¿tu ves sudar las paredes?(por empañadas ,se entiende),pues hasta que no suden...”y se fue, los de casa se fueron a sus quehaceres diarios, era la época de segar el trigo y mi tía nació y cuando la vecina volvió sólo cortó el cordón y se la puso al pecho a mi abuela y ella le dio de mamar. Mi abuela recuerda ver mamar a dos de sus hermanas más pequeñas, no en vano cuando su primera hija nació, su hermana menor tenía 7 años. Ella no recuerda guardar cama una semana como se hacía antes y al pasar el mes, ya hacía vida más o menos normal, quiere decirse: segaba, picaba leña, lavaba en el río y se iba a trabajar a las fincas.¿Quién cuidaba a su hija entonces? sus hermanas menores , pues vivían en la misma casa , mi abuela dejaba a su hija con niñas de ¡11-12 años y de menos edad aún! Cuando les parecía que el bebé tenía hambre lo cogían al colo y se lo llevaban a donde estuviese, ella se sentaba con el en el suelo, sin tiempo estipulado...cuando acababan, las niñas se volvían con el bebé en brazos para casa. Cuando mi abuelo se fue al servicio militar, recordemos que se casó con 19 años, mi tía- su hija que tenía más de año y medio- aún mamaba. Apunto un dato que me parece interesante; dormían los tres juntos en la misma cama. Según mi abuela, mi tía se destetó pronto (¡dos años, pronto!) porque ella tenía que trabajar fuera de casa y empezó a comer otras comidas, y a los dos años se acabó la lactancia.
Su segundo parto también empezó por la mañana, mi abuelo se fue corriendo a avisar a su suegra, vivían en otra casa ya, ésta se puso a hacer café antes de salir, en cocina de leña, claro y cuando llegó, mi madre estaba a los pies de la cama y mi abuela le dijo..”.te apuraste ¿eh?”. Yo le pregunto a mi abuela, aunque intuyo la respuesta: ¿cómo sabías lo que tenías que hacer durante el parto?, ¿quién te decía cuando empujar?, ella se encoge de hombros y me dice:”las ganas”... Mi madre también mamó bien, también durmió en la cama con sus padres, mi tía dormía en la misma habitación pero en otra cama, tenía casi cuatro años. Mi abuela cree que la lactancia de mi madre duró más porque ella pasaba más tiempo en casa y la niña mamó cuanto quiso y hasta que quiso, como ya he dicho antes se le suponen 3-4 años a juzgar por su fuerza para levantar banquetas y su capacidad de hablar para decir:” SIENTATE AQUÍ QUE QUIERO TETA”.
Espero que os haya gustado y perdón por su amplitud ,casi da para una telenovela, pero realmente la vida de mi abuela...tiene tela marinera, por circunstancias de la vida mi hermano y yo vivimos una época con ella y puedo decir que nos crió con el corazón, nos acunaba aún siendo grandes para eso, nos amenazaba toooodo el tiempo y nunca cumplía las amenazas, nunca nos castigó, yo dormía con ella y mi hermano con mi abuelo,...un cielo de abuela, para mí, es como mi madre.
|
Versión imprimible
|
|