Usted está aquí: mitos y verdades  

MITOS Y VERDADES
 




En esta sección iremos poco a poco desterrando mitos y creencias erróneas sobre la LM.




 
 
 
     
 
 

MITO: Algunas mujeres no producen suficiente leche.

REALIDAD: Prácticamente todas las mujeres producen leche suficiente para su bebé. La nula o escasa producción de leche ( Hipogalactia verdadera), es muy, muy, muy poco frecuente. Lo que suele ocurrir es que no se le permite al bebé mamar a demanda  o que la posición al pecho no es correcta y el bebé no puede extraer toda la leche.

 

 

MITO: Cuando un bebé pide pecho muy a menudo, es porque la madre no tiene leche suficiente

REALIDAD: La producción de leche aumenta cuando al bebé se le deja mamar todo el tiempo que necesite y todas las veces que dé señales de hambre. El estómago del bebé tiene poca capacidad y puede vaciarse en 1,5 horas; además la leche materna es de muy fácil digestión, cosa que no ocurre con la leche artificial y por ello es frecuente que el bebé "pida" muy a menudo.

 

 

MITO: Los bebés deben mamar 3,5,10,20.....minutos.

REALIDAD: Los bebés mayores son capaces de mamar en poco tiempo, pero los recién nacidos están aprendiendo a mamar y no son todavía muy eficaces sacando leche. Lo mejor es dejar al bebé mamar hasta que dé señales de que ya está satisfecho: se suelta el solo del pecho y relaja sus brazos y manos.

 

 

MITO: Hay que espaciar las tomas para dar tiempo a que el pecho se llene.

REALIDAD: El cuerpo de una mujer que amamanta siempre está produciendo leche y cuanto más se vacíe el pecho más rápido se produce más leche y en mayor cantidad. El pecho funciona por la ley de la oferta y la demanda, a más tomas más producción.

 

 

MITO: Amamantar a un bebé duele.

REALIDAD: La lactancia materna no tiene que provocar dolor. El dolor suele ser debido a un mal agarre del niño al pecho. Si bien es cierto que los primeros días suele haber ciertas molestias al inicio de las tomas, debido a la sensibilidad el pezón, un dolor que persiste a lo largo de toda la toma o a lo largo de los días , debe ser tenido en cuenta y valorado por una persona con conocimientos en lactancia.

 

 

MITO: Las mujeres con pechos pequeños no pueden amamantar.

REALIDAD: Cualquier tamaño de pecho es apto para la lactancia, todos los pechos tienen más o menos el mismo número de conductos. El resto es principalmente grasa.

 

 

MITO: Hay que enseñar al bebé a organizarse e imponerle un horario para las tomas.

REALIDAD: Los patrones de alimentación, sueño y despertares del bebé, obedecen a las necesidades básicas y naturales de cualquier mamífero. Cada bebé es único y diferente, con el tiempo, unos antes y otros después, se van adaptando a los patrones de su nuevo ambiente.

 

 

MITO: Los bebés amamantados necesitan tomar biberones de agua cuando hace calor.

REALIDAD: Mientras un bebé se alimenta exclusivamente de leche ( la AEP recomienda los 6 primeros meses), no necesita nada más, ni agua, ni zumos, ni infusiones. Los únicos casos en los que el bebé puede necesitar un aporte extra de agua serían en caso de fiebre muy alta o diarrea aguda y en estos casos sería suficiente con poner el bebé más a menudo al pecho.

 

 

MITO: Las mujeres con pezón plano o invertido no pueden amamantar.

REALIDAD: El pezón plano o invertido no tiene porque ser impedimento para la lactancia. El bebé mama de la areola, no del pezón. Puede haber algo más de dificultad para el agarre, pero el poner precozmente el niño al pecho tras su nacimiento y el asesoramiento de alguna persona con conocimientos en lactancia, suele ser suficientes para garantizar el agarre.

 

 

MITO: Si la madre tiene que tomar algún medicamento, debe suspender la lactancia.

REALIDAD: Hay muy pocos medicamentos incompatibles con la lactancia y pasan en una cantidad muy pequeña a la leche materna. En la sección enlaces, hay una página en la que se puede encontrar información veraz sobre fármacos y lactancia.

 

MITO: Una madre que amamanta tiene que tomar mucha leche.

REALIDAD: Una madre que amamanta tiene que hacer una dieta equilibrada, como cualquier persona. Las vacas son capaces de producir hasta 40 litros de leche al día. ¿Alguien ha visto a una vaca tomando leche?

 

MITO: Amamantar descalcifica y produce osteoporosis.

REALIDAD: Con la lactancia se pierde calcio, pero una vez producido el destete, los niveles de calcio vuelven a la normalidad e incluso están por encima de la media. Hay varios estudios que demuestran que amamantar por un largo tiempo protege de la osteoporosis.

 

MITO: Una madre que amamanta debe ingerir mucha cantidad de líquidos.

REALIDAD: Se deben tomar líquidos cuando se sienta sed. Algunas madres sienten sed todo el rato, otras sólo cuando dan el pecho. Sólo hay que escuchar las señales que nos envía el cuerpo, Si tenemos sed….pues bebamos.

 

MITO: Una madre que fuma no debe amamantar.9

REALIDAD: Se ha comprobado que la lactancia disminuye los efectos negativos del humo en los pulmones del bebé. Una madre que amamanta no debería fumar, o a menos no debería hacerlo nunca delante del bebé, pero es mejor fumar y amamantar que fumar y no hacerlo. La lactancia ofrece muchos beneficios a la madre y al bebé.

 

MITO: La cerveza, la infusión de anises, comino…..ayudan a producir más leche.

REALIDAD: No hay evidencia científica de la utilidad de ningún brebaje para aumentar la producción de leche. Si el bebé mama a demanda y hace una buena succión se producirá TODA la leche que necesite y parafraseando a Carlos González diríamos: ¿para que quieres producir más leche? ¿para exportar?

 

MITO: Una mujer muy delgada no puede producir leche suficiente.

REALIDAD: Cualquier madre puede producir leche suficiente para su bebé, independientemente de su constitución física, sólo debe tener una alimentación saludable (como cualquier persona).La leche se produce por la succión del bebé.

Incluso en el Tercer Mundo las madres desnutridas producen leche en perfectas condiciones para alimentar a sus bebés.

 

MITO: Amamantar estropea el pecho.

REALIDAD: Lo que verdaderamente estropea el pecho es la edad y los cambios bruscos de peso. El pecho crece mucho durante el embarazo e inevitablemente se descuelga un poco. La lactancia es la manera más natural y fisiológica de recuperar su tamaño de manera progresiva.

 

MITO: Dar el pecho es una esclavitud.

REALIDAD: el concepto de esclavitud es algo muy personal. Dar el pecho es un acto de entrega: aprender a despegarte de lo que no es importante en favor de lo que si lo es.

Lo que si es una esclavitud es dejarse llevar por condicionamientos sociales a la hora de criar a un hijo. La lactancia es una decisión totalmente libre.

 

MITO: Después del año la leche materna ya no alimenta.

REALIDAD: La composición de la leche materna cambia de acuerdo con las necesidades del niño, a medida que el niño madura. Si bien el niño al año recibe otros alimentos, la leche le aporta nutrientes esenciales para el desarrollo del cerebro así como defensas inmunológicas ya que hasta los seis años no madura su propio sistema inmunológico. Se concluye entonces que después del primer año no solo que es excelente, sino que además es irremplazable, ya que no hay otro alimento que le aporte lo que tiene la leche humana.

 

MITO: Dar el pecho a demanda hace al niño más dependiente.

REALIDAD: El pecho a demanda es una necesidad de los bebés, cuando la madre responde a las necesidades de los niños ayuda al desarrollo de una personalidad segura en su hijo que de mayor se traducirá en un individuo independiente. Sin embargo el bebé debe tener una relación de dependencia con su madre, porque la cría humana es inmadura desde el punto de vista fisiológico y psicológico. Pretender independencia cuando son bebés (que una etapa caracterizada por la dependencia) no está bien. El pecho a demanda es lo que naturalmente ofrece la naturaleza para que la madre responda sensiblemente a las necesidades de los bebés, esto genera sincronía entre la madre y el hijo y fortalece el vínculo.

 

MITO: Tu bebé te usa de chupete.

REALIDAD: los patrones de succión del niño varían de acuerdo con sus necesidades. A veces la succión tiene una finalidad nutritiva, a veces de contacto y afecto, tan importante como el alimento mismo. No me usa de chupete, el chupete no deja de ser una imitación y un sustituto del pecho. Si tengo el original ¿para que voy a dale uno de goma?

 

MITO: Cuando se amamanta no se deben comer coles, repollo, esparragos, ajo……ya que pueden producir cólicos en el bebé.

REALIDAD: el único alimento relacionado con los cólicos del bebé es la leche de vaca consumida por la madre (en algunos casos). La leche cambia de color y de sabor según la alimentación de la madre y esto contribuye a habituar al bebé a los distintos sabores de la comida.

 

 




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