Taramundi

'Sin amor la vida es imposible... sin amor, un niño no puede florecer, un adulto no puede madurar. Sin amor, nos debilitamos, nos marchitamos. Nuestros hijos han llegado a nuestro mundo para enseñarnos a amar otra vez. Si prestamos atención, podemos ver cómo nos invitan, en todo momento, a profundizar, crecer y abrirnos'. Fragmento del libro 'Dando la Bienvenida al Alma del Niño' de Jill E. Hopkins


(C) 2005 - Reservados todos los derechos

Imprimir esta hoja