Técnicas para que eructe el bebé

Las 3 técnicas para eructar

Una de las preguntas más frecuentes de los nuevos padres es: ¿Cómo hago eructar a mi bebé? Hay una premisa breve que todos deben tener en cuenta antes de recurrir a las mecánicas más efectivas y los consejos útiles de los expertos para aliviar el hipo.

El hipo no es obligatorio y no todos los niños eructan después de las comidas, así que no se asusten si su bebé no eructa, no significa que no esté digiriendo bien, queridos papás y mamás.

Sabemos… ¿Qué es eructar?

Piense erróneamente que eructar es la forma en que el cuerpo de su bebé indica que la leche ha sido digerida. Pero en realidad, es solo una forma en que el estómago elimina el exceso de aire que se acumula al comer.

De hecho, cuanto más glotón es tu bebé cuando succiona, más aire succiona en la comida, que finalmente se acumula en la parte superior de su estómago, dándole una sensación de saciedad. En estos casos, la necesidad de que un niño eructe es evidente porque deja de comer repentinamente.

Las 3 técnicas para eructar

Cuando sucede lo anterior, existen básicamente 3 formas efectivas de ayudar a su bebé a eliminar el exceso de aire:

  1. El método más clásico y conocido es sostener a tu bebé en tus brazos sobre tus hombros con una mano sosteniendo su cuello y cabeza, mientras que la otra mano masajea suavemente su espalda entre los omóplatos o lo acaricia suavemente. .
  2. El segundo método, especialmente para las interrupciones repentinas de la lactancia debido a la acumulación de aire, consiste en sentar a su bebé en su regazo con la espalda recta, apoyar su cabeza y masajearle la espalda con frecuencia, o hacer que salte arriba y abajo. Como cuando se hace «Cavallluccio» pero obviamente más ligero.
  3. El tercer y último truco consiste en tumbar al bebé en tu regazo, inclinando ligeramente la cabeza para facilitar la expulsión del aire mediante el habitual masaje detrás de los omoplatos.

Sea cual sea el método que elijas, recuerda llevar siempre un babero o una toalla sobre los hombros o las piernas para evitar las frecuentes regurgitaciones que suelen acompañar al hipo, ya que el esófago de un recién nacido aún no está completamente formado.

Otro consejo útil para limitar la entrada de aire con la leche materna es, si es posible, elegir amamantar o aprender a sostener el biberón en un ángulo de aproximadamente 45 grados, y siempre verificar si hay burbujas de aire en el pezón.

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